Cuando comencé a trabajar conocí a un señor mayor y muy educado que me dió la bienvenida. Me dijo que solía ir allí a repostar porque durante ese rato tenía la suerte de charlar con el expendedor o expendedora de turno.
Me dió muchos ánimos y me contó cosas interesantes.
Durante ese ratito de charla, él se sintió muy contento y me prometió que volvería ☺️
Y lo cumplió.
El sábado por la tarde, sobre las 19h, las calles de la gasolinera estaban ocupadas y al terminar con un cliente me acerqué a la calle 2 y resulta que aquel señor tan educado estaba allí ☺️
Me hizo mucha ilusión verlo. Al reparar en mí, me dijo:
- Joven, no la esperaba por aquí. Pensaba que hoy estarías de descanso, pero me alegro de verla y que me esté atendiendo 😉
- ¡Qué va! Me queda un ratito para fichar, voy a casa y me marcho a ver la fiesta fin de curso de mis sobrinos. ¡Estoy deseando de verlos! 😍
- ¿Puedo contarle algo?
- Claro que sí 😉
- Ayer me dieron la mejor de las noticias. ¡He sido abuelo! ¡Mi primera nieta! 😍
Me mandaron fotos y estoy en una nube, la verdad. Si usted tiene dos sobrinos y habla de ellos tan feliz, imagínese cómo me siento yo ☺️
- Pues que sepa que esa emoción no se puede explicar, solo se siente. Me alegro mucho por usted, ¡Enhorabuena! 😀
- Gracias joven. Disfrute mucho de la fiesta. Nos vemos pronto 😉
Pd. Con qué poco podemos hacer feliz a cualquier persona. Y más, si son mayores ☺️
Que tierno!
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