Últimamente me
siento desconcertado. Mi hija está muy rara, como nerviosa. No para de llorar y
no quiere dormir sola. Al entrar a su dormitorio, me dice que debajo de su cama
hay un monstruo. En la oscuridad, mi hija, con los ojos llenos de terror, me susurra:
“papá, hay alguien sentado en mi cama”.
El Oasis de las Letras

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