Estando medio dormida, su móvil comenzó a sonar. Su corazón se desbocó y comenzó a temblar. Su padre había fallecido hacía siete años. Al cogerlo, solo escuchó algo estático:
- No abras la puerta.
En ese momento, alguien llamó a la puerta de su habitación.
El Oasis de las Letras
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