Después de una semana agotadora, lo único que me apetecía era llegar a casa y relajarme. De repente, mi altavoz inteligente comienza a hablar:
“Lo siento, pero no he podido encontrar cómo ocultar un cuerpo en la lista de tareas. ¿Quieres que lo añada?”
El Oasis de las Letras
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