Es una de las estaciones más emblemáticas del Alto Pirineo Aragonés, donde sus montañas no solo han visto y oído de todo, sino que sus laderas parecen que guardan numerosos secretos. Bajo sus pies, se alinean casas de piedra y tejados de pizarra que resisten el paso del tiempo. En la temporada de invierno, el valle se llena de viajeros y amantes del esquí ansiosos por deslizarse por sus kilómetros de pistas nevadas. Pero, como en todas las historias, hay algo más.
Su antigua
estación, ahora convertida en un hotel de lujo, parece sacada de una película americana…o
de alguna novela de espías. Cuentan las lenguas antiguas que, durante la Segunda
Guerra Mundial, fue escenario de paso del Wolframio español y portugués con
destino a las fábricas alemanas. Incluso, algunos, aseguran que bajo sus cimientos
aún se esconden túneles que conectan con Francia.
¿Sabrían
decir en qué lugar nos encontramos?
El Oasis de las Letras

Comentarios
Publicar un comentario