Dos personas, por suerte o azar se
conocieron. Él, fuerte y luchador como un dragón. Ella, fan de las tardes de
cine junto al calor de una manta. Ambos comenzaron a trabajar juntos en
actividades lúdicas, se disfrazaron de mil y un personaje, viajaron por varias
ciudades y conocieron diferentes culturas. De viaje en viaje, a Edimburgo se
fueron. Lo que iba a ser un recorrido por las calles y edificios de estilo
medieval, escondía un motivo mucho mayor. Una pregunta se llevaba fraguando a
fuego lento por nuestro aguerrido dragón. Ella, no se la esperaba. Ensimismada
y contrariada por el momento, se quedó sin palabras.
Un año y medio después, celebramos la dicha y el amor, entre dos personas que, con una sola mirada, se dicen todo y más. Que la unión de dichos dragones se haga uno.
¡Enhorabuena pareja!
El Oasis de las Letras

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