Historias de un surtidor (11) ⛽

Comienza el turno de mañana, llevo ya varios clientes y parece que la afluencia de coches va bajando. 
En ese momento, entra un coche por la calle 1. Mientras la mujer joven se baja del coche, yo aprovecho para ponerme los guantes y quitar el tapón del depósito. Pero necesito la llave para continuar.
Al llegar a mí, me dice: 
- ¡Ay, qué ilusión me hace verte! ☺️
Yo, que estoy intentando hacer memoria por si acaso la conozco de algo, muestro mi mejor sonrisa.
- ¡Ah, sí! ¡Qué bien! Así da gusto 😉
- Sí, porque ya no hay tantas gasolineras donde te atiendan personas y además, tengo que pelearme con la máquina...
- Sí, la verdad es que las maquinas han llegado para quedarse.
- Una pena...
Mientras le echo combustible, la mujer joven me da conversación. Al finalizar, le pregunto si quiere el ticket, me dice que no. Yo aprovecho para poner el tapón y echar la vuelta. 
- ¡Espera! 
La mujer se gira, me mira y me pregunta qué ocurre.
- Que digo yo, que si te quieres ir, necesitarás algo, ¿No? 
La mujer se echa mano a los bolsillos, me mira y me dice: 
- ¿Pues que me falta?
Yo le muestro la llave y sonrió.
Entonces ella se ríe. 
- Pues menos mal que me lo has dicho, si no, me habría vuelto loca buscando la llave para salir de aquí.
- No te preocupes, lo que es tuyo, es tuyo. Tú llave. Buen día 😉
- Gracias a tí. Así da gusto que te atiendan. Qué pases un feliz día ☺️

Pd. Clientes así, me dan la vida y sobre todo, me amenizan las tardes. ¡Gracias!

Comentarios