Desde bien pequeños hemos aprendido a querer a las personas que tenemos cerca. Los admiramos en silencio. Aprendemos todo lo que ellos hacen. Son personas maravillosas que se atreven a todo por un hijo, aunque tengan miedo. Te quieren desde el primer momento. Cuando escuchan por primera vez la palabra “papá”, se emocionan por oírlo de nuestras boquitas. Juegan con nosotros, te dan de comer mientras la cuchara vuela como si fuera un avión, disfrutan contándonos un cuento o la paciencia que demuestran en cada berrinche. Haga frío, calor, nieve o llueva, siempre están ahí. De pequeños les cogíamos el dedo para no caernos y hoy les cogemos la mano para que no nos suelten nunca. Papá, gracias por todo lo que me das día a día. Te quiero.
El oasis de las letras

Comentarios
Publicar un comentario